El Padre y el Hijo uno son, tal como es el Padre, así es el hijo, tal como enseña el Padre, así hace el hijo, por ello entendemos que un hijo es imagen y semejanza del Padre:
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. (Gen 1:27)
El Hijo es imagen del Padre, el Hijo es semejante al Padre, tienen el mismo ADN, los mismos gestos, incluso las mismas formas de caminar, pero en especial tienen un lenguaje especifico que demuestra su unicidad.
Muchas veces, en esa relación destacan las palabras, las frases, pero si observamos más profundo podemos encontrar códigos, que más allá de las palabras muestran la relación íntima, demuestran que vivimos con esa relación diariamente.
Disfruta de este audio reconociendo cómo tu lenguaje cambiará a medida que te acercas a Dios, cómo cambia tu entorno, cómo cambia tu vida, cómo cambias tu.